¿Quiénes somos?
Marcha por el Agua
Somos mujeres del campo y la ciudad; de los páramos, de los bosques, de la selva y del manglar; de la costa, de la sierra y amazonía; indias, negras, mestizas, cholas; campesinas, obreras, maestras, concheras, pescadoras, artesanas y muchas más … mujeres diversas, unidas por las ganas de vivir, de vivir bien, de vivir con dignidad
Mujeres que hemos estado invisibilizadas y marginadas de las decisiones que tienen que ver con nuestra vida misma. Temas como el acceso a la tierra y agua; nuestra situación laboral, las difíciles condiciones de las mujeres jefas de hogar; la soberanía alimentaria y las pequeñas y medianas productoras; los derechos sexuales y reproductivos; la comercialización y el rol de las consumidoras responsables; la biotecnología y la investigación; la economía social y solidaria.... estos y muchos temas más vamos a debatirlos y posicionarlos dentro del marco del modelo de desarrollo que queremos.
¿Por qué juntarnos?
Durante las últimas semanas un grupo de mujeres de algunas provincias y organizaciones venimos cruzando ideas, propuestas y anhelos. Frente a la coyuntura mundial y nacional creemos que las mujeres debemos abrir espacios de confluencia para la reflexión y la acción:
Algo tendremos que decir sobre la vergonzosa forma en la que el gobierno norteamericano y los europeos están resolviendo la crisis mundial: regalando cantidades colosales de dinero para salvar a las transnacionales a costa de millones de pobres que estamos perdiendo empleo, vivienda, educación y salud. Estamos concientes de que en esta crisis las mujeres somos doblemente afectadas.
A nivel nacional, sabemos que las propuestas desde el Estado van a reestructurar las relaciones campo y ciudad, las relaciones laborales, en buena medida también las construcciones identitaria. ¿Cómo colocaremos nuestras propuestas en el marco jurídico y legal que se está armando?
El movimiento de mujeres tuvo un rol protagónico en la elaboración de la nueva constitución, la vía de entrada para la mayoría de procesos fue desde las demandas particulares pero colocando un debate más amplio sobre el país que queremos. Hay avances importantes, temas posicionados en el espacio público y privado, la lucha esta colocada, aunque todavía dispersa. En esta constitución nos fuimos metiendo en toda la norma, aun no ha sido escuchada en su totalidad nuestra voz y por eso estamos en lucha todavía.
¿Qué nos proponemos?
La instalación de un espacio político de mujeres que analice, debata, proponga y actúe desde la legitimidad del
poder ciudadano sobre las leyes que se están elaborando en la asamblea nacional, en defensa de los derechos de las mujeres y bajo premisas irrenunciables como: “nunca mas una ley sin
nosotras”.
Que a partir de temas concretos impulse el modelo de desarrollo soberano, democrático, justo, redistributivo, plurinacional e intercultural.
Desde la reflexión por la soberanía alimentaria, la minería y otros temas que nos convocan, la apuesta es colocar un marco de discusión que vaya más allá del accionar del gobierno, fortaleciendo el trabajo de las organizaciones para tener un ritmo más propio.
Sabemos que los temas fundamentales a trabajar tienen que ver con la afectación a la vida, con nuestro empobrecimiento, son temas de clase, que van más allá de las leyes. Pensamos que esta es una oportunidad para propiciar un espacio de rearticulación de las organizaciones de mujeres a mediano y largo plazo.
¿Por qué una Asamblea de Mujeres Populares y Diversas?
Este un espacio en construcción, un espacio que disputa el poder ciudadano. Como mujeres de sectores populares nos
sentimos castradas en nuestra capacidad de decidir, proponer, evaluar, construir un marco legal, pero también cultural, político y económico que transforme este modelo capitalista
patriarcal que nos mantiene sometidas. Debemos reflexionar, revalorizar, reconstituir el tema de la ciudadanía, construirnos como mujeres mandantes, no solo de consulta y de voto.
Nuestro afán es disputar el sentido y el poder de la Asamblea Legislativa encargada de elaborar leyes que materialicen los avances constitucionales. En nuestra Asamblea conoceremos, debatiremos y tomaremos resoluciones sobre las leyes de minería y soberanía alimentaria. Sabemos que una ley por si sola no cambia la vida, pero también sabemos que son herramientas que nos sirven en la pelea para demandar y exigir nuestros derechos.
